Este pasado fin de semana fui invitada a un super plan irresistible, excursión al pueblo de Oliete (del latín olivetum, olivo), Teruel. “¡Hmmm!”. Dicho así parece un plan rural normal, aunque si añado que soy madrina de un olivo centenario, al que he puesto un nombre y que me dan la oportunidad de conocer con muchos otros padrinos, en un entorno rural de más de cien mil olivos que se están recuperando, la cuestión empieza a ponerse interesante.

 

plantilla con olivo

 

De nuevo tengo el gustazo de presentaros una iniciativa con mayúsculas: Apadrina un Olivo. La sigo desde el principio, mediados del 2014, y que cuatro jóvenes –Alberto Alfonso, Adrián, Pablo y Jose Alfredo– lanzaron a partir de que uno de ellos vio como el olivar centenario de su localidad estaba yermo y abandonado. Cerraron la almazara del pueblo y a los agricultores ya no les salía rentable tener que molturar fuera. En estos últimos treinta años en Oliete estos acebuches no se han podado, ni labrado y si no se hace se convierten en arbustos, dejan de dar olivas y finalmente se pierden.

Aceite Triple S, así es como les gusta llamar al aceite ecológico que extraen y del que como madrina dispongo anualmente de dos litros. ¿Por qué Triple S? Solidario: es una asociación sin ánimo de lucro que ayuda de manera desinteresada a recuperar una zona rural, acercar el turismo aprovechando las excursiones de los padrinos al olivar y fomentar el consumo de productos locales y artesanos. Sostenible, si uno tiene que plantar un árbol a lo largo de su vida, qué decir si hacemos vivir a miles de olivos, según el proverbio seremos mucho más felices 🙂 además de reducir el nivel CO2. Social, esta tercera cierra el círculo de la excelencia a lo que emprendimiento se refiere: colaboran con la Asociación Atadi (agrupación turolense de personas con discapacidad) dan trabajo a las personas de la asociación: podando, limpiando, y recogiendo olivas. Y yo añado la cuarta: ¡Sobresaliente chicos! No dudéis en contar conmigo como madrina o como socia 😮 para la próxima.

Este video es para premio Goya, son solo dos minutos:

 

Al encontrarme con este proyecto, pienso en otros tantos que están por descubrirse y que darían la oportunidad de mejorar infinidad de aspectos en nuestra sociedad. Qué buena combinación han hecho aquí estos emprendedores, tres de ellos ajenos a estas tierras, con los lugareños que han dejado que se arranque la iniciativa sin acometerla ellos directamente. Se me ocurre una web de intercambios de ideas entre la gente de lo rural y emprendedores con ganas de mejorar el mundo y con visión empresarial para que se hagan sostenibles, ¡ahí dejo esto!

Aprovecho también, porque tiene mucho que ver con esta historia, para recomendaros la última peli de Icíar Bollaín “El Olivo”. ¡Disfrutadla y de paso apadrinar un olivo a la salida, son solo 49 euros!