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El jueves pasado estuve en la ponencia que dio Javier Goyeneche, Presidente y fundador de Ecoalf. Con el nombre de “Ecoalf RE emprender” en CUNEF escuché durante una hora a este empresario que nos desveló las virtudes de su empresa, la trayectoria de su negocio y los proyectos en los que se encuentra inmerso.

Es una empresa que crea una marca de ropa totalmente sostenible. Fabrican productos de moda con materiales reciclados manteniendo la misma calidad, diseño y propiedades técnicas que los mejores productos convencionales. Su filosofía “no es coger el edredón de tu abuela y convertirlo en una mochila, sino transformar ese edredón en materia prima y hacer con ella una nueva mochila”.

Comenzó haciendo un resumen de la historia. Con vocación altamente internacional y con una filosofía de hacer moda sin utilizar recursos naturales, nace en 2008 con los viajes que Javier hace a Asia buscando empresas que produzcan materiales reciclados. En estas expediciones lo que se encuentra es que hay muy poco y de muy baja calidad. Ecoalf tiene que enfrentarse a su primera piedra en el camino: invertir en procesos de I + D + i para generar esa materia prima, tarea que no entraba en su misión como empresa. Tarda casi cuatro años en arrancar su primer tejido y es entonces cuando, en 2012, coincidiendo con que por fin le conceden financiación, Apple le encarga unas fundas para su nueva colección. Es aquí cuando él se da cuenta que Ecoalf se convierte en su sueño.

Para terminar nos contó su último proyecto: Upcycling the Oceans, que consiste en sacar basura de los fondos marinos a través de los pescadores de la costa de Levante. Convenciendo a las cofradías de pescadores que instalen un contenedor en cada barco, van a conseguir sacar de los mares alrededor de una tonelada de basura al mes. Es un gran proyecto que conlleva muchas fases y que pretende no solo demostrar que limpiar los océanos es posible, sino que se pueden reciclar parte de los materiales recogidos y convertirlos en granza, hilo, tejido y producto. Me pareció sorprendente que los pescadores estuvieran de acuerdo en colaborar con esta actividad de manera gratuita y él nos explicó que son los primeros que sufren la basura en su trabajo.

 

 

En el ámbito empresarial Ecoalf destaca entre otros temas importantes por su filosofía “empieza por algo pequeño y piensa en grande”, por la cooperación entre empresas, de máxima actualidad, ya que cualquiera que pretenda triunfar en el mundo emprendedor tiene que contar con una gran red de contactos. Son además coherentes con su misión, producen allí donde reciclan y por este motivo colaboran con once países. Es el tándem perfecto entre lo local y lo globalizado.

Javier me parece un visionario. En el 2008 comenzaba el primer periodo del protocolo de Kyoto y muy pocos pensaban en reciclar caucho de neumáticos para hacer chanclas de playa, redes de pescadores para conseguir el mejor nylon del mercado o crear un hilo para confeccionar prendas a través de posos de café mezclados con poliéster reciclado. Como emprendedor, me deslumbra. Después de ver su primera empresa truncada –fundó la desaparecida Fun & Basic, en plena crisis– se arriesga de nuevo con un producto innovador y nada fácil. Debe de ser cierto cuando dice: “Me crezco ante las dificultades”, no se me ocurre mejor manera para seguir siempre hacia delante.

En el encuentro me transmitió tranquilidad,  y me gustó su seguridad y honestidad.

Finalicé la tarde acercándome a Javier, tal y como había estado pensando toda la tarde. Me atendió muy simpático y después de contarle que había intentado contactar muchas veces y que había sido imposible, se disculpó y se comprometió a verme próximamente. Percibo a un hombre que en muchas ocasiones le han cerrado puertas y que se pone en tu piel y empatiza. Tengo mi cita la semana que viene y voy a preparármela como si de hacer desaparecer la gran mancha del Pacífico se tratara.